viernes, 14 de mayo de 2010

Plan de austeridad: Frente al recorte del gasto, incremento de los ingresos

Sin duda esta semana que hoy termina ha sido una de las más duras para Zapatero desde que el 14 de marzo de 2004 ganó las elecciones. EL presidente del gobierno se ha visto en la obligación de presentar un plan de austeridad duro, con el fin de hacer un ajuste para reducir el déficit público del 11,2% actual al 6% al finalizar el 2011. Se van a ahorrar 5.000 millones de euros en 2010 y el doble, 10.000 millones en 2011. El anuncio de estas medidas por ZP el miércoles en el Congreso de los Diputados ha levantado una gran polvareda, siendo la base electoral del PSOE, la base social que le votó por sus ideales de izquierdas la que más duramente se esta manifestando. No sólo eso, muchos de los militantes del PSOE estamos siendo críticos con estas medidas por creer que alguna de ellas no son acertadas y por creerlas globalmente insuficientes, ya que no van acompañadas de una reforma fiscal que cada día se hace más necesaria.
 
Zapatero hizo un llamamiento desde la tribuna de oradores de las Cortés Generales a hacer un esfuerzo como país, en conjunto, entre todos, estimando que las medias que plantea “son equitativas, pues pretenden repartir con justicia ese esfuerzo nacional que hoy, como Presidente del Gobierno, pido a los ciudadanos”. Yo sin embargo me voy a permitir el discrepar con mi compañero de partido, desde el máximo respeto. No voy a entrar a analizar una por una las medidas que el Ejecutivo plantea, pero si quiero dejar claro que hay algunas con las que estoy de acuerdo, como por ejemplo la que se refiere a los envases de medicamentos, y otras con las que no, como la de suspender la revalorización de las pensiones en 2011 o reducir entre 2010 y 2011, 600 millones de euros a la ayuda al desarrollo, precisamente cuando la FAO reclama a los gobiernos el hacer el esfuerzo suficiente para acabar con los mil millones de hambrientos que existen a día de hoy. Es cierto que el Gobierno de Zapatero ha subido notablemente las pensiones, incrementando desde 2004 más de un 30%. Eso no quita sin embargo para no revalorizarlas ahora, no vale porque hay otros caminos.

¿Hay otros caminos que sean más equitativos para reducir el déficit? Yo creo que sí. Todos estamos de acuerdo en que hay que reducir el déficit, y para ello tenemos que estudiar dos variables, los ingresos y los gastos. El Gobierno ha decidió plantear sus reformas en torno a los gastos, reduciendo los mismos. Yo sin embargo voy a hacer lo contrario, una apuesta para incrementar los ingresos, es decir, cambiar la política impositiva. Porque nuestro país necesita una política fiscal seria, progresiva y netamente de izquierdas. Hay que recordar que la presión fiscal media en España está situada en un 31%, frente a la del 42% de la UE. 

Voy a poner algún ejemplo para demostrar que el recorte social no es el único camino, que hay otro, tal vez menos populista pero más justo. Por ejemplo, ICV propone un Impuesto sobre la Riqueza, un impuesto que sustituiría al desaparecido sobre el Patrimonio y que gravaría “la tenencia de bienes muebles e inmuebles desde un millón de euros” y que permitiría recaudar unos 2.500 millones de euros.
Otra propuesta que permitiría recaudar alrededor de 3.000 millones de euros más al año sería la de “crear un nuevo tramo en el IRPF con un tipo marginal del 50% para las rentas superiores a los 8.000 euros mensuales”. Es de destacar que, vergonzosamente, en una década se ha pasado de gravar de un 56% a un 43% a las rentas más altas.

Como último ejemplo pondré uno relacionado con el Impuesto de Sociedades y que afectaría los grandes empresarios y no a las pequeñas y medianas empresas, duramente afectadas hasta la fecha por la crisis. Esta medida por la que apuesta ICV sumaría a las arcas públicas 2.500 millones de euros y consistiría en “aplicar un 35% a las empresas con una base superior a 1.000 millones de euros”. Esta medida alcanzaría tan sólo a 14 grandes firmas.

Recuerdo lo que he expuesto al comienzo de este artículo, el Gobierno en dos años, 2010 y 2011, va a ahorrar 15.000 millones de euros. Con esta otra formula, el Estado recaudaría 7.500 millones de euros anuales, por lo tanto, en dos años recaudaría 15.000 millones de euros, eso sin contar con otras medidas similares que podrían complementar lo expuesto anteriormente.. 

En definitiva, bajo mi humilde opinión, si lo que quiere el presidente del Gobierno es, como así lo manifestaba el miércoles, reducir el déficit de manera equitativa y justa, lo que tiene que hacer es ser valiente, y a través de los impuestos, esos que nos graban a todos, hacer una política fiscal progresiva y de izquierdas.